Escultura

Luis Carlos

Nacido en 1952, Luis Carlos disfrutó de una infancia y una adolescencia plenas en el seno de una familia próspera dedicada a la agricultura, con la perspectiva de, llegado el momento, dedicarse por completo a la administración de las propiedades familiares. Al despuntar la juventud, sin embargo, descubrió por casualidad, en el taller de un amigo, su habilidad innata para modelar formas tridimensionales. Fue una experiencia tan impactante y decisiva que pasado un tiempo liquidó sus incipientes negocios y se trasladó junto con su esposa y dos pequeñas hijas, a la ciudad de México a estudiar en la Escuela Nacional de Bellas Artes, ilustre institución en la que, en sus mejores momentos, se habían formado los grandes artistas de México. Durante los 13 años que vivió en México, Luis Carlos se sumergió en la rica vida cultural de ese país, siempre agitada por exposiciones y conciertos internacionales de primer nivel, visitando galerías y museos, teatros, bibliotecas y cinematecas que se abrían a las manifestaciones artísticas de todo el mundo. De manera que cuando volvió a Guatemala en 1981 le causó una fuerte impresión el ambiente artístico local que se caracterizaba por un nacionalismo estrecho y pueblerino que se mantenía ajeno a los movimientos artísticos e intelectuales que enriquecían el arte y la cultura universales del siglo XX.